14 de abril de 2007

Añoranza



Cielo oculto desde hace semanas. Lluvias, pesadas nubes, frío, ventiscas... . Quien vive en el mediterráneo se alimenta de la luz de Ra, pero el Sol parece haber muerto.

El mundo descansa, inactivo, sin existir. Esto no es la primavera; debe ser la artimaña de algún burlón. En la oscuridad de los días añoro la energía que brota de nuestra estrella, que alumbra y preña de vida. A la espera quedamos, impacientes, el regreso de su luz.

2 comentarios:

José A. Peig-El múltiple dijo...

Y yo te echo en falta a ti, hermano.

Te escribo desde una ciudad en el cielo, hoy he visto el Himalaya y he sentido como si compartiera el momento contigo, aun en tu ausencia.

Saludos, amor y amistad eternas, esperame, que ya solo quedan unas dos semanas.

elHermitaño dijo...

Amigo, hermano, héroe;

Impaciente estoy por tu regreso. Ver qué ha cambiado; ver en qué te has convertido. Me alegro que te acordaras de mí en esas tierras de ensueño... .

Que prosiga tu aventura, admirado hombre; nos veremos pronto.

Un fuerte abrazo.