9 de octubre de 2007

Felicidad



Media vida pasa la gente hablando de la felicidad, y la otra media se escurre mientras tratamos de alcanzarla. ¿En qué consiste? Para Emerson era el arte, no tan simple como parece, de llenar las horas, pero nadie lo sabe, nadie puede dar una definición, tal vez ni siquiera importe hacerlo. En todo caso no es un estado mental decidido por la psique, una cima escalable según la voluntad; más bien, parece ser un sentimiento, un estremecimiento involuntario al que los hados nos llevan sin que sepamos cómo; en ocasiones nos sentimos felices en momentos y lugares insospechados: en la ducha, en el supermercado, al ver un rostro feo, o cuando echamos la basura. Sin embargo, cuando no hay motivo alguno para estar feliz, porque no lo hemos deseado, porque no pedíamos ser felices, es a la sazón cuando más sentimos la felicidad, cuando más pura parece ser. Como decía Voltaire, "la felicidad nos espera en algún sitio, a condición de que no vayamos a buscarla".

1 comentario:

Amazona del desierto dijo...

...exacto. Quizá el problema es andar buscando lo que tiene que encontrarnos...

Un besito,
Amazona