18 de junio de 2005

Somos demasiados

La Tierra es un mundo finito. Los recursos de que disponemos para proporcionar alimentos, ropa y demás necesidades básicas a la población son limitados. Esto es una perogrullada, porque todo el mundo (informado) lo sabe, pero la cuestión es que esos mismos recursos están menguando año tras año, por muchos motivos, pero sobretodo por uno obvio: cada año que pasa, somos más y más personas en el planeta.

Se habla de que en el 2004 la población mundial aumentó en 73 millones de personas, lo que corresponde, haciendo una división de primaria, que cada segundo nacen 2,3 bebés. O sea, mientras uno lee esto, y puede tardar como máximo unos un par de minutos, la Tierra tendrá la nada despreciable cantidad de 280 almas más que alimentar.

Lo curioso es que de esos 73 millones, 70 nacieron en países subdesarrollados, y el resto, por supuesto, en los ricos. De modo que si en el tercer mundo se pudiese controlar la tasa de natalidad de una manera más efectiva, hasta llegar a equipararla con la del norte (si ello pudiera ser posible más allá de las directrices de las religiones, cuestiones culturales, etc.), entonces la humanidad se haría vieja, y moriría mucha más gente de la que nacería (porque, aunque no lo haya dicho, en el 2004 perecieron 57 millones de personas). Ello, a largo plazo, sería un desastre, y no creo que nadie lo desee realmente. Sin embargo, tenemos que hacer algo para mitigar la natalidad en los países en vías de desarrollo.

Y es necesario hacerlo porque, de lo contrario, la Tierra no podrá soportarlo. Si en la actualidad somos unos 6.300 millones de personas (más o menos, no recuerdo el número exacto), se prevé que para dentro de unos 60 años, la población total se duplique (es decir, alcance los 12 o 13.000 millones). Y, en esas condiciones, los recursos naturales estarán tan sobreexplotados (mucho más aún que hoy en día) que será imposible dar a todos un nivel de calidad de vida similar al que disfruta el mundo desarrollado.


�Cu�ntos somos y cu�ntos seremos? Posted by Hello

No obstante, hay un rayo de esperanza, y es la disminución constante de la fertilidad humana. Supongo que para ciertos padres ello es un problema, pero a mi juicio esto podría ser una salvación. Claro que en los países desarrollados los avances médicos solucionarán (si es que no lo han hecho ya) esta dificultad, y con toda seguridad habrá operaciones quirúrgicas, o cirugía o yo que sé para que las madres occidentales puedan tener a sus retoños. Pero ello dificilmente llegará a los otros países, y ahí radica la esperanza. Somos tantos en este bello mundo que corresmos el riesgo de ser demasiados, y que la Tierra se rebele ante nuestro irrefrenable deseo de reproducirnos. Con un hijo debería bastar para cada pareja. Más ya es una exageración, y lo que están haciendo ciertos señoritos príncipes es una salvajada y un atentado, no sólo contra el planeta, sino contra el sentido común.


La infertilidad es la clave Posted by Hello

Así pues, es posible que la misma naturaleza se encargue, como en tantas otras ocasiones, de poner freno a la estupidez y falta de previsión humanas. La Tierra es un planeta único visto desde el espacio, y la naturaleza, la madre de la Tierra y de todos nosotros, se ha visto obligada a 'actuar' vista la escasa dedicación de los hombres. De proseguir la infertilidad en el futuro (y los pronósticos apuntan a ello) quizá este problema de dimensiones épicas pueda ser solucionado. Si es así, deberemos mucho a la mano de la naturaleza y a la notable incompetencia humana.

(http://www.terra.org/articulos/art01204.html)

3 comentarios:

José A. Peig-El múltiple dijo...

Este tema sí que es preocupante. La gente se ha creido que la tierra tiene recursos ilimitados y no es verdad. Pero nadie informa, los gobiernos se lo toman con alegria y promueven la natalidad.

Hacen falta campañas para informar a la gente de este problema. Y nada de nada...

Ale, que me voy a estudiar;)

elHermitaño dijo...

Es cierta la pasividad de los gobiernos, amigo, pero también es comprensible; ningún mandatario quiere ver a su país convertido en una gran masa envejecida (y, por tanto, generalmente no productiva), y por eso instan justamente a lo contrario: cuando más descendencia, mejor.

Por supuesto, el quid está en alcanzar cierto equilibrio, un hijo por pareja como máximo es lo correcto desde el punto de vista de la sostenibilidad (bueno, lo ideal es no tener ninguno...) aunque con la llegada de tantos inmigrantes y el 'boom' que estamos sufriendo últimamente, España pasará en breve de tener un crecimiento muy ajustado a unos niveles más "normales".

Así pues, es absurdo (aunque sería lo mejor para al mundo, qué paradoja...) esperar que los gobiernos tomen cartas en este asunto y se dediquen a limitar la natalidad. Algunos ya lo han hecho (el caso de China, por ejemplo), pero para conseguir algo positivo se necesita la participación de todos.

Un saludo, compañero, y no suspendas demasiado... ;).

Anónimo dijo...

Excellent, love it! » »