3 de agosto de 2005

Manifiesto contra la juventud (I)

Lo que sigue es un ácido e incendiario manifiesto contra la juventud actual. Lo encontré en un libro de Psicología para Bachillerato que tenía por ahí y desde que lo leí comprendí que contenía mucho más de verdad que de mentira o exageración.

Obviamente no responde al cien por cien de la juventud, sólo faltaría eso. Pero sí que puede considerarse como un reflejo bastante aproximado de las actitudes y posturas de los jóvenes hacia el mundo, sus semejantes, y su propio futuro. Hace unos meses, en los primeros días de vida de este blog, hice unos comentarios furiosos acerca de los jóvenes que están en relación con el siguiente manifiesto. Suscribo todo lo dicho por aquel entonces, así como este manifiesto (que fue poblicado en 1992 en la revista "El Europeo"). Habrá quien lo considere excedido o radical, pero si reflexiona verá que hay evidencia suficiente para aceptarlo como esencialmente correcto.

Quizá sólo los jóvenes que se sientan identificados serán los que no estarán de acuerdo. De todas formas, aquí estaré para rebatir encantado a quien sugiera que el Manifiesto erra de pleno respecto a nuestra querida juventud española.


MANIFIESTO CONTRA LA JUVENTUD


1. Contra el síndrome juvenalista que infecta a la sociedad occidental y prestigia el sector más inútil, ignorante, vacío y conservador de la misma.

2. Contra los jóvenes en general de nuestro tiempo, por su actitud llorona y cobarde. Su falta de imaginación y de generosidad. Su pasividad en las propuestas de futuro. Su ovejuna conversión en masas consumistas disciplinadas y acríticas.

3. Contra los estudiantes. Ceporros hibernados en las cárceles del aula, que aceptan todas las vejaciones del sistema con el único motivo de ganar algún dinero el día de mañana.

4. Contra los dóciles lameculos que creen que su juventud es un grado de gracia que les concede el privilegio de la impunidad.

5. Contra los artistas jóvenes. Metástasis funesta, copiones, descerebrados. Satisfechos en sus ridículas aportaciones. Que todavía confían en que el arte sea un mercado.

6. Contra la música juvenil. Contra la industria, los músicos, los grupos tarados. Se os acaba el chollo: hasta los niños se están aburriendo con vosotros.

7. Contra las discotecas. Catedrales histéricas donde el alma juvenil se disuelve en blando infierno. Bebedores de refrescos, zampabollos impotentes...

8. Contra la moda juvenil y su obsesión por las marcas. Jerarquía espúrea, clasismo de calcetín, que es escuela de racismo, ligereza de opiniones y desprecio por el otro.

9. Contra los jóvenes parados. Auténticas marmotas en posición sodomizable. Sacos repletos de autoestima, que no inventan nada, ni se van de casa, ni emigran, ni siquiera se disuelven en el aire. Sólo dejan de llorar mientras están bebiendo.

10. Contra la industria completa del juvenalismo, con sus potingues falsarios, sus modelos desfasados, su mensaje enfermo y mentiroso.

11. Contra los que se obsesionan con el cuidado del cuerpo. Los que pedaleando al infinito en un palmo de terreno disminuyen su grasa y su cerebro. Condenados al fin, acomplejadas bestias, a trotar y a trotar hacia la muerte.

12. Contra los que se cambian de cara, los rejuvenecidos. No nos engañáis, sabemos que sois realmente viejos, a pesar de la máscara.

13. Contra la estupidez general que emerge, fluye, vuela y amenaza con ahogar lo que de humano queda en nuestra arquitectura de la nada.

20 comentarios:

chusbg dijo...

Pues así es la cosa no hay más. Yo a riesgo de no explicarme bien te diré que ciertamente no sé si esa postura juvenil vista desde una perspectiva no tan juvenil como la mía, es deleznable o es un rasgo de inteligencia, dejándose llevar hasta donde se pueda, aprovechando lo que hay ( vamos el a vivir que son dos días)ya que se han dado cuenta prematuramente que cambiar el mundo es una falacia.
Por otra parte las mejores cosas que hacemos son las tendentes a eso, a intentar luchar contra los molinos con ese ardor juvenil que nunca más veras, no se cambia nada pero uno se siente satisfecho de si mismo con su lucha, y encuentra muchas cosas por el camino que a la postre son tu vida.
Saludos

elHermitaño dijo...

Sí chusbg, pero ¿contra qué luchan los jóvenes de hoy? ¿Contra el paro, contra la comida basura, contra el fanatismo o la pobreza mundial? ¿Se les oye su voz, dirigen su indignación hacia los gobernantes, muestran ese ardor alguna vez más allá de cuando les quitan el partido de la Champions o sus padres no les dan la asignación semanal?

Es que dejarse llevar por la corriente, por la mayoría, por todo aquello que ya está establecido y regulado es morir como persona individualizada, para engrosar las filas de la sociedad masiva, consumista y alienante.

Nunca podré considerar esa postura ante la vida como un rasgo de inteligencia, a todo caso, un rasgo de conformismo y de pasotismo, que no sé qué es peor.

Si los jóvenes lucharan por algo representativo de su espíritu, con el anhelo de un mundo y una sociedad mejores y más humanas y humanitarias, entonces estaría con ellos. El problema es que sus intereses están más cercanos a la vida materialista y putrefacta que la propia sociedad les ha vendido. Han caído como tontainas en la red y ahora no pueden salir, aunque quieran. Están infectados, contaminados por todo lo deleznable que la sociedad actual les ha inyectado, y aunque esta también tenga efectos beneficiosos son enmascarados por los perjudiciales, que son muchos y más potentes.

No sé si los jóvenes de hoy son más inteligentes que los de ayer, pero lo que tengo muy claro es que carecen de los valores e ideales de estos y, en cambio, poseen una exagerada estabilidad económica (o material) que les ha llevado a ser sedentarios en todos los sentidos de la palabra.

Saludos, compañero.

arbiera dijo...

Mucha miga hay aquí, Hermitaño.
Primero recordar que no todos los jóvenes son (somos) así: hay muchos involucrados en muchas cosas interesantes y fructíferas. Y por esos hay que romper una lanza.
Luego están los otros, que dan asco, es verdad. Pero hay que tner en cuenta que no son sólo los jóvenes: hay mucha mente fofa de todas las edades y condiciones. A eso no los cambia nadie, porque dudo ni que sepan que hay un montón de cosas por hacer, más allá de lo que esta sociedad de mierda nos propone.
¿Es esa actitud más inteligente, como propone Chusbg? Es más cobarde. Porque es más fácil contentarse con lo que hay que trabajar por algo mejor. Porque los pocos cambios que en el mundo han sido, son fruto de la valentía y el esfuerzo de una minoría inquieta.
Pero a mi me preocupa no estar haciendo nada, porque como dice aquella canción "quisiera poner el hombro, y pongo palabras".
Un abrazo.

chusbg dijo...

Totalmente de acuerdo con vosotros aunque parezca lo contrario. Se que es difícil de explicar y además yo no tengo esa facilidad que algunos tienen pero lo intento.

La fuerza de los hechos me han ido convirtiendo en una persona un poco esceptica, me encanta ver luchar a los jóvenes por un ideal, no conformarse, pero la verdad sé por experiencia que no son sinceros( en un % de los casos, estamos generalizando y toda generalización acarrea injusticia) y además lo peligroso es que ellos mismos no lo saben, se están confundiendo a ellos mismos por un sinfin de coyunturales razones, oye que yo he visto gente apuntarse al partido comunista para ligar un poco, hablo de cuando era peligroso apuntarse; soy católico si pero me hierve la sangre y si hay que defender a Rusia se defiende a Rusia, si hay que tirar alguna octavilla se tira, y despues ya veremos papá me encontrará algo.
He visto discursos maoistas convencidísimos y votaban a la izquierda en las generales, trabajaban de profesores de universidad y acabaron votando contra Felipe González aun sabiendo lo que les venía encima.Eran estos los jóvenes aparentemente más comprometidos, ¿pero en verdad lo eran?
He visto gente, cuando empezaron los punkys, y ellos eran más contestatarios que nadie, no seguían los cánones de moda, ellos se hacían su propia moda, quieres creer que cuando se hicieron un poco mayores cogieron un empleo se casaron incluso, en ese momento, todo a la moda más clásica, bueno estos eran los clásicos de los clásicos y abochornaban a los que no vestían bien como antes abochornaban a los que seguían la moda.
Que quiero decir con todo este ladrillazo, pues que casi confio más en algunos jovenes que su cuerpo lo que les pide es vivir el momento y siguen ese pensamiento y no son más borregos que los demás, a veces son hasta mucho más inteligentes la vida enseña mucho, después suelen ser gente normal que unos han sido muy engañados, otros han sabido adaptarse mejor, manejando las relaciones personales que son muy importantes, la vida yo la veo como una marathon no como una carrera de 100 metros lisos.
Hay jóvenes que dicen, mira voy a trabajarme estos estudios, voy a cuidarme y vivir lo mejor que pueda y encontrar un trabajo que me guste sin meterme con nadie y después ya veremos, yo a mis años, te voy a decir la verdad eso me parece de una inteligencia prematura que hasta les admiro un poco, por su pragmatismo y frialdad de pensamiento. Comprendo las otras maneras de pensar y además las he practicado pero mi opinión es esa y espero que no me queráis matar. Os dire que sin embargo de mis pensamientos los que a mi de verdad me gustan los que son mi debilidad son los jovenes idealistas ( intentando eso sí separar el trigo de la paja, aunque no siempre lo consiga)y lo que más me gusta es hablar con ellos pues como dice Arbiera alguno de esos hará que alguna "cosuca" cambie.
Saludos

elHermitaño dijo...

Arbiera, amiga, quise dejar claro nada empezar el post que el Manifiesto no representaba al cien por cien de los jóvenes, pero sí a una parte importante de ellos.

A los jóvenes que aportan novedad, y que se dedican a innovar en todos los frentes, desde política a ciencia o religión, ¡bravo!. Pero estamos en lo mismo; son tan pocos que casi nunca se les ve ni se les oye.

Claro que hay gente estúpida, aborregada y sumisa de todas las edades, pero yo me ceñía a los jóvenes porque son ellos quienes más posibilidades tienen de cambiar (si quisieran, que no es el caso).

Y creo que te obcecas demasiado con el "no estoy haciendo nada más que escribir". ¿Desde cuando escribir no es una manera de abrir ojos y mentes y avanzar hacia el cambio? Todas las revoluciones y transformaciones de la sociedad han nacido por las letras, amiga, (recuerdo ahora los miles de panfletos y libros que han movido conciencias y pueblos enteros) y todas ellas han llevado mucho tiempo. La paciencia es la mejor arma para conseguir lo que uno se propone; sí, es verdad que sentadita frente al ordenador es una actitud un poco pasiva, pero entiende que tú sola es dificil que vayas a cambiar nada. Se necesitan muchos y muchas como tu, y hoy en día eso es una utopía más que nunca.

No obstante, como digo, con constancia y decisión se puede cambiar mucho. A veces los pequeños cambios dan paso a los gigantescos.

Saludos y no pierdas ese espíritu de 'combate'.

elHermitaño dijo...

Te entiendo, chusbg (porque te explicas bien, no lo dudes), pero no comparto tu opinión. Y de matar por tener esa opinión, hombre no es para tanto... al menos de momento ;).

Es cierto que ha habido jóvenes que en su juventud han sido idealistas, anarquistas y no sé qué puñetas más, y cuando han cumplido los treinta se han apoltronado en su sillón para ver el partido y no han salido ya más de casa por motivos de espíritu de cambio. Esos maduros de hoy tan rebeldes y hippies de antaño me producen aún más repugnancia que los jóvenes atontados de hoy, porque han sido originales e intrépidos sólo de fachada, únicamente como un pasatiempo, sin sentir la verdadera esencia de lo que ello significaba.

Pero exceptuando estos casos, yo abogo por una juventud inquieta, estimulante y abierta a todo, con un profundas ansias de inconformismo y con ganas de comerse (para bien, claro) el mundo.

Una juventud conformista, de acuerdo con las reglas y cánones establecidos, satisfecha en sus vidas y aportaciones y carente del espíritu de cambio y de mejora constante ya la tenemos: son la gente madura, los que han descubierto el trabajo, el dinero y la sociedad confortable.

Si los jóvenes, antes de convertirse en la masa adulta, no sienten ganas de cambiar el mundo, es que o están ciegos, o tontos, o creen que ya está todo hecho y ellos sólo tienen que seguir la senda abierta. Y esto, para mí, es lo peor, una manera de arrastrarse por la vida con el rumbo fijado por otros.

Es como si mi vida la hubiesen decidido y construido los demás, y mi libertad y mi voluntad de acción estuviese eclipsada por la de la masa.

Bueno, corto el rollo que ya empiezo a divagar...:).

Saludos-.

chusbg dijo...

Perfecto es estupenda la juventud inconformista, pero luego llega el miedo no lo dudes, el miedo a no tener trabajo, no tener casa, no tener coche, ser un paria.
Todo viene abonado, hay que tener una gran personalidad para salir del sendero verdaderamente.
Me acuerdo que en el colegio de salesianos en el que estuve algún tiempo (cuatro años), teníamos pocas cosas en común los alumnos, pero había una que todos repetían, por motivo de las putadas y el adoctrinamiento a que eramos sometidos,era esta : nunca, pase lo que pase mandaré un hijo mío a un colegio de curas, eramos 33 en clase, no conozco la vida de todos, pero de los que conozco, la mitad aproximadamente, todos menos yo mandan a sus hijos a un colegio religioso, que no digo que este bien ni mal, pero esa es la anecdota.
El sindrome de Estocolmo ha funcionado perfectamente y hasta los anticlericales, que les hay, buscan las clásicas excusas, que si tienen que conocer el mundo en el que viven y ese mundo es católico, que hay más disciplina y los niños de ahora se desmandan, de todo dicen.
Qué es lo que pasa con esta actitud que los padres han sido seguidistas, los hijos lo serán y en los colegios públicos pasa tres cuartos de lo mismo, no se fomenta el espíritu crítico, y además te voy a decir una cosa, los bancos nos tienen cogidos a todos por salva sea la parte y no hay mucho que hacer. Por eso te digo que algunas veces cambia más el mundo uno que va a lo suyo no se mete con nadie y va trazándose una pequeña meta y luego otra, que esos revolucionarios que dan mucho el cante y logran que se cambie una cosuca para que todo siga igual, todos los del 68, están ahora de ministros, de jefes de departamentos de la juventud etc... y estos fueron los que cambiaron algo para en realidad seguir igual.
Te prometo que entiendo tu postura y para mí es totalmente correcta,y la que yo tomaría, pero si piensas que la va a poner, toda o la mayoría de la juventud, en marcha, yo soy esceptico.
Otro rollo que te he metido, pero es un tama duro, pues si deslizas una palabra, puedes parecer un reaccionario, lo digo por mí, pero no, yo tengo claro lo que soy y no quiero que nadie haga lo que yo hago,de verdad que no intento cambiar a nadie, sólo poder decir lo que pienso y luego cada uno va cogiendo las ideas que considera mejores, pero por él mismo.

Por cierto la frase que dije antes no la puse entera la vida es una Marathón, no pequeñas carreras de 100 metros, a veces las ideas van más rápido que las manos escribiéndolas.
Saludos

arbiera dijo...

Señores míos, discrepo. Creo que veis dos posturas, opuestas entre sí, y no veís que (una vez más) en el centro está la virtud.
Es cierto que hay jovenes que han sido inconformistas y llegada cierta edad, han echado el freno y se han vuelto unos poltrones de los de "aquí me las den todas". eso, a mi entender, es muy normal: la rebeldía, el luchar contra lo que nos quieren imponer es algo propio de la juventud. Pero luego, por desgracia, hay que ganarse las habichuelas y de la rebeldía no se come.
Luego está esa masa de seres aborregados, a lo que todo les da igual o que directamente desconocen todo lo que ocurre a su alrededor. Y eso es muy triste. A esos es a los que habría que chillar al oido ¡despierta!
Yo creo que querer ganarse la vida, tener trabajo, una casa... no es nada malo. Es lógico. Pero eso se puede combinar perfectamente con un espíritu crítico y con las ganas de poner un granito de arena para "cambiar el mundo".
Yo tengo, a mis 26 años, mis estudios acabados, un buen trabajo, una casa con su hipoteca y hasta un plan de pensiones. O sea estoy absolutamente dentro del sistema. Pero aquí me teneis, con ganas de plantar cara y peleona... aunque sólo sea con palabras.
Saludos a los dos. Este debate me parece muy interesante.

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con ese texto, la juventud, en su gran mayoria es asi, esta podrida, pero claro, para eso estan las escuelas, los maestros, los institutos y las universidades, para adoctrinar a los jovenes, para ke solo sirvan para obedecer y currar...

"la rebeldía, el luchar contra lo que nos quieren imponer es algo propio de la juventud" Pero ke tipic@s sois...

Puede ke hasta tengas razon, pero no debeis olvidar jamas que la juventud no es cosa de la edad!!, si pensais eso estais muy ekivocad@s, conozco viejas, muy viejas de 70 u 80 anios mas rebeldes y jovenes ke muchos chavales de 18, ke ya son unos borregos de primera..

La juventud se lleva dentro, y la edad no cuenta..

con 26 anios y ya hipoteca??
lo siento.. pero aunke en tu cara no lo parezca eres un avieja..jajaja...

elepor dijo...

el anonimo era yo..elpeor...

arbiera dijo...

ElPeor, tú si que eres típico.
Pero una cosa es cierta, a parte del topicazo de que la juventud no tiene nada que ver con la edad (jaja, que me parto) en una cosa tienes razón: no sólo de la juventud depende el poder cambiar algo. Como bien dices los padres, profesores y todo fulano tiene que comprometerse. Todo el mundo tiene que salirse de las "doctrinas" y sacar por las orejas a los demás, si hace falta.

QuieroSerMillonario dijo...

Es cierto, la juventud es (somos) una mierda. Debimos aprender de nuestros mayores, y del amargado que escribió este texto. Nos dejaron un mundo de puta madre y lo hemos jodido.

José A. Peig-El múltiple dijo...

La visión crítica no implica amargura...

ay ay ay

chusbg dijo...

Pienso que no es necesario cambiar mucho de repente, lo que realmente molesta al poder y además le pone muy nervioso ( para mí el poder no es ni Bush ni Zapatero, yo vivo muy cerca de Botín y veo lo que es el verdadero poder)son los pequeños espacios de libertad que tiene la gente que arrastra con su trabajo diario otras gentes, genera corrientes de pensamiento, que se pueden ir haciendo grandes, sin mucho ruido, y explotan cuando ya son más difíciles de controlar, una que se me ocurre ahora fue cuando querían los bancos cobrar por las sacadas del cajero fuera de horas, yo creo que la corriente que se creó, en un espacio de libertad y publicidad como es Internet, surtió su efecto y recularon, sí, al final nos lo cobraran, contra los bancos no hay quien pueda, pero una acción conjunta en la buena dirección demostró que se puede; por eso es importante eso que decís, aunque sólo sea con palabras no es malo implicarse y que otros oigan tus opiniones, quizá sólo con eso, se hace algo, aunque obviamente hay otras muchas maneras de implicarse, también es importante hablar y que esos que no se implican se vayan dando cuenta que su postura no es encomiable, pero se tienen que dar cuenta ellos mismos.
Las grandes explosiones de cambio al final son asumidas y controladas por el poder, facilmente y cambian algo para que en ralidad todo siga igual y nos creamos más modernos.
Creo que tenemos que reivindicar una enseñanza no doctrinaria, que favorezca por encima de todo el sentimiento crítico, que favorezca tanto la práctica, como la formación íntegra, que los pragmáticos dicen que es perder un poco el tiempo en intangilidades que no dan de comer. Y si una cosa me han enseñado los años que he ido viviendo y aunque el pan es muy importante, ha sido que, como dijo aquel, no sólo de pan vive el hombre.

elHermitaño dijo...

Me parece que en la educación reside la clave del meollo de este asunto. Pero no hablo de la educación "convencional", o sea, aquella que todos hemos recibido de nuestros padres, profesores (maestros no he tenido demasiados...), amigos, etc.

Para mí la verdadera educación se la traza uno mismo; poco a poco y mientras creces, te vas enterando de ciertas cosas, de actitudes y formas de vivir, de maneras de afrontar los problemas del mundo, y cuando lo reúnes todo estás en disposición de elegir tu camino, tu senda particular por la que transcurrirá tu vida futura.

No se trata de elegir a voleo, lo que elijan tus amigos o lo que te sugiera la tv o las modas. Es algo que sale de tu interior, una conciencia, un momento de clarividencia que te permite saber cuál es el camino adecuado. Puede que sea el que han seguido millones de otra personas, y eso está bien, si es el que realmente quieres seguir, o puede que se trate de un camino pedregoso, oscuro y punzoso, trillado por muy pocos. Eso, a mi entender, es mucho mejor.

La influencia de la sociedad es determinante para que los jóvenes acaben siendo de una u otra manera. Si la sociedad y los medios te absorben y entras de lleno en ellos, dificilmente podrás ya salir. Ellos te moldearán como a una masa de harina, a su voluntad, y aunque no te des cuenta terminarás siendo, no como tú quieres ser, sino como ellos hayan determinado.

Arbiera propone un término medio; y ella misma está dentro de él. Perfecto, creo que es acertado poder trabajar en algo que te gusta, arrancar dinero de donde sea y tener tus quehaceres o pensamientos burocráticos y, al mismo tiempo, no entrar de lleno en el sistema. Si has conseguido esto, felicidades, hay pocos como tú, amiga.

Pero para la gran mayoría se trata de dos caminos, dos opciones opuestas, porque una implica lo que la otra omite o ignora. Es verdaderamente complicado (por no decir directamente que son conceptos incompatibles y antagónicos) integrar el culto a la sociedad moderna (o al menos ser parte de ella) y el deseo de cambio, de revolución, de destrucción incluso de la propia sociedad.

Supongo que la juventud seguirá por los mismos derroteros, perdiendo su frescura y su espíritu gracias al efecto nocivo y minador de la sociedad donde vive. ¿No habrá nada que les mueva, que les impulse, que les haga levantar de la cama con un aliento de gozo por vivir como nunca se haya visto? ¿Echarán sus móviles a la basura de una puñetera vez? ¿Dejarán la espuma, la ropa de marca, las scooters y demás chatarra móvil y mirarán hacia arriba alguna vez (no al cielo, hablo en sentido metafórico... por una vez)? (y que conste que los móviles y demás no son elementos perjudiciales por sí mismos, lo pueden llegar a ser en función del uso que se haga de ellos).

¿Se enterarán, por fin, de lo puede significar de verdad la palabra 'vivir'?

Saludos y gracias por soportar estos tostones... .

chusbg dijo...

No son tostones, son cosas muy razonables las que dices, es difícil la interacción con los demás y es el miedo, la falta de personalidad, lo que hace que seamos como somos.
Yo creo que si sabemos transmitir a nuestros hijos que nada es bueno ni es malo, que depende del uso que se haga de ello, porque de verdad pienso que ese discurso de que la tv es muy mala me parece contraproducente, que lo mejor es esto o lo otro, también me parece contraproducente; para mí lo que me parece importante es que todo el mundo quiera hablar como lo estamos haciendo ahora, exponiendo nuestras ideas y compartiendolas o no, intentar comprenderlas, alguien dijo que no se odia lo que se comprende, pero nos han dicho que hay que decir las cosas a la cara y gritar más que el otro, para comprenderse no hay peor cosa que decir las cosas a la cara sobre todo las desagradables, creo que se deben buscar puntos de encuentro y trabajar sobre ellos, despues y en los momentos oportunos se puede hacer confesiones. Creo que al poder no le gusta que la gente se lleve bien, les gusta que discutan, que tengan problemas entre ellos y luego por un módico precio arreglarselos les gusta que le necesitemos por eso promocionan el enfrentamiento entre los gobernados.
Pasa un poco igual con la Iglesia necesita que pasen catástrofes y que haya muchas cosas prohibidas para que ellos, también por un módico precio te ayuden o te descargan de la culpa que tienes que tener por haber trasgredido alguna prohibición, vamos que les necesites.
Ya te digo es difícil tener la personalidad y los arrestos necesarios para poder luchar contra todo estoy, y en primer lugar verlo.
Saludos

arbiera dijo...

YO creo que la educación que recibimos de padres y profesores es muy importante. Sin esa base, la elección personal puede resultar erronea. Miremos a nuestro sistema educativo: es cada vez peor: los alumnos salen de los colegios con la mitad de conocimientos que antes. ¿Es esto casual? No creo (aunque suene a teoría de la conspiración). Una mente blanda, poco formada, con una base cultural precaria, poco acostumbrada a razonar... es más fácilmente manejable.
Y ese trabajo de zapa lo completan muchos padres en casa al no enseñar nada a sus hijos o enseñándoles unos valores poco constructivos.
A esos jóvenes (y no tan jóvenes, insisto), cómo pedirles que se muevan, que inicien un cambio...
Pero en una cosa estoy con Chusbg: a veces hay iniciativas que dan frutos, y eso es muy esperanzador. Internet es un arma muy poderosa. Yo creo que por eso quieren empezar a conservar los datos de las conexiones y demás. Se han dado ceunta que es algo que no controlan.

elHermitaño dijo...

Que la educación es importante es algo indiscutible; lo que podemos discutir es de dónde viene (o debería venir) aquella educación que nos hace llegar a ser como somos; hay todo un mundo de posibilidades, desde la escuela hasta unos padres, los abuelos o la calle, o todos estos factores a la vez.

Si hablo de mi caso particular, aquello que sé seguro que me ha influido ha sido la sociedad... , aunque haya sido una educación contraproducente, porque lo que ella me ha sugerido y enseñado lo he desechado totalmente y he hecho justo lo contrario.

Como yo lo veo, si te dejas influenciar por tus familiares, amigos, profesores, etc., es complicado que vayas a poder tener una educación completa, porque en tu interior tendrás muchos puntos de vista diversos (aunque quizá convergentes) y al final no sabrás hacia donde tirar, y entonces serás arrastrado hacia la masa.

Tampoco es cuestión de hacer oídos sordos a sus opiniones, en absoluto, se trata de abarcar cuántas más posibilidades mejor y, cuando llegues a una cierta edad (supongo que la educación no termina nunca pero un buen momento para decidir pueden ser los 17 o 18 años) estarás en condiciones de elegir cuál va a ser la senda que quieres seguir.

La educación podrá vernir desde muchos frentes distintos; unos te calarán más que otros, pero lo importante es saber distinguir entre 'educación' e 'influencia'. Educar es un proceso maravilloso, influenciar a alguien es pernicioso, vil y odioso. Alguien dirá que no se puede educar sin influir... bueno, puede ser, aunque intuyo que aquella educación verdadera, la auténtica, es capaz de enseñar a vivir y, al mismo tiempo, ofrecer todas las posibilidades habidas y por haber y no decantarse por ninguna de ellas.

Educar debería ser sinónimo de mostrar varios caminos, no de tener que elegir uno de ellos.

Quizá no me he explicado bien, pero estos temas están tan lejos de la astronomía...;).

Saludos.

Anónimo dijo...

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Anónimo dijo...

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